
Para vos, que moviste mis océanos e
inundaste mis playas con tus aguas
te dedico este momento.
Me detengo a pensar y a escribir.
Para vos, que construiste
un mundo para mí sin saberlo,
mi alma engalanada, te dice gracias
y mi corazón, late de alegría.
La naturaleza ha ocultado en
nuestro espíritu, talentos y habilidades
que ignoramos, sólo las pasiones
tienen el derecho de sacarlos a la
luz y de darnos a veces imágenes
más ciertas y acabadas de lo
que el arte puede hacer.
Honrar los bienes del espíritu.
Quisiera ser como el viento
llevarme tu alma
y perderla en el tiempo.
Me gustaría ser el sol
para iluminar tu mente
y despertar mi ilusión.
Después de algún tiempo
caminar entre montañas
para encontrar una flor sedienta.
Juntar las montañas
el sol y el viento para
reverdecer en nuevo simiente.
Nilda B. de Cabrera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario